Muy mal día hace hoy para los que viven en la calle. Seguimos a -2º a la 1´30 del mediodía.
Yo tengo especial debilidad por los que piden pero a la vez trabajan. Hacer lo que a cada uno le gusta o sabe, considero que dignifica sus vidas, que puede estar con la cabeza bien alta y merece ese euro que llevamos suelto por el bolsillo. Son gente que no han sabido o podido perseguir un poco de suerte, o simplemente no han querido, pero no son nada arrogantes. Se dió el caso, yo lo ví, que entró un hombre a pedir a un establecimiento comercial, se colocó al lado de la caja y mientras el encargado lo convencía para que saliera, una mujer que estaba pagando le dió una manzana. Al salir ella con la compra, recibió en agradecimiento, un manzanazo en la cabeza del que se la había dado hacía un momento. Dan ganas de reír sino porque es demasiado triste.

Es difícil saber si haces bien o mal dando limosna, pero yo he llegado a un acuerdo conmigo mismo: Tu haz caridad si son profesionales o no les gusta, no es tu problema.
ResponderEliminarEn esto estamos de acuerdo totalmente, yo pienso lo mismo. Seré más pobre por unos euros menos? No, y sin embargo vuelvo a casa en paz, eso sí que no tiene precio.
EliminarCuando yo era pequeña siempre se ponían dos señores a la puerta de la iglesia a la que iba con mis padres y ellos siempre les daban algo. Un día alguien le contó a mi padre que uno de ellos se lo gastaba en vino y además sabía de buena tinta que tenía mucho dienro en el banco y me acuerdo que le contestó "Yo cuando doy algo no me meto en que hagan después, si bebe igual es porque el hombre está desesperado y, si eso le ayuda a sentirse mejor un rato, por mí que lo haga. Y si consigue tanto dinero ¿por qué no dejas tu trabajo y pides tú también?". Luego le comentó a mi madre que no soportaba a la gente que se metía en todo y que pensaban que todos pedían por gusto y en realidad estaban forrados, y que cuando das algo lo haces sin condiciones, sin fiscalizar en qué se emplea, si no quieres no lo das y si lo das lo haces con todas las consecuencias. Me quedé con esa filosofía y no puedo con la gente que presta dinero o hace caridad pero controlando para qué, cómo, dónde y cuando. Me recuerdan a las señoras de los libros de Galdós, esas beatas insoportables y metomentodo.
ResponderEliminarTu padre es un gran hombre.
EliminarQuien dijo aquello de : Que tu mano derecha no sepa lo que da tu mano izquierda. O algo parecido.
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