Saturnino Calleja Fernandez nació en Burgos en el 1853 y murió en Madrid en 1915. Era editor, pedagogo y escritor. Les daba sus propios giros a los cuentos populares e inventaba diferentes finales. Se dice la frase cuando se tiende a exagerar las cosas o inventarlas.
Menudo cuento tenía. Era propietario de una editorial de cuentos para niños y se esmeraba mucho en las ediciones. Y como tu muy bien dices arreglaba los finales dependiendo del tipo de niños a los que iba dirigido el cuento.
ResponderEliminarMuchos leímos de pequeños los Cuentos de Calleja, que terminaban casi siempre con la frase “y fueron felices y comieron perdices y a mi no me dieron porque no quisieron”.
ResponderEliminar“Tiene más cuento que Calleja” decíamos siempre de todo aquel que inventaba historias, a mí me gustaría reivindicar a Calleja y que esa frase fuera sobre todo admirativa y no despectiva.
El saber contar historias es un don y a veces poco importa que sean ciertas o no. Un público entregado –y yo lo soy- aprecia siempre un buen relato y sabe que los cuentistas aportan belleza a la vida.
Una frase que le va como anillo al dedo al señor Calleja:)
ResponderEliminarUn beso.
Laura estoy completamente de acuerdo con lo que dices del Sr. Calleja era un gran cuentista, hoy cuenta cuentos y merece todo mi respeto y admiración.
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