"Nuestros pies al caminar van abriendo un camino en nuestra vida, quedan unas pobres huellas que el tiempo se encarga de desfigurar, borrar o mandar al olvido. Yo ahora sólo quiero que nuestras pisadas queden vivas y guardadas dentro de las páginas de este cuaderno ... ¡Precisamente ahora, que ya caminamos juntos y que dentro de un mes sólo la muerte podrá separarnos!"
(Las fotos son: un recorte de revista y sobrepuesta una de Marcos)
Te agradezco que quieras compartir con nosotr@s esos recuerdos tan "vuestros", con esa entereza y valentía que demuestras en cada entrada.
ResponderEliminarTu dolor es nuestro también y me emociona la franqueza con que tratas estos temas, para tí, tan difíciles. Un abrazo
Me emociona esa entereza que tienes,a pesar de los momentos malos que pasaras.Gracias por compartir las vivencias con tu gran amor....
ResponderEliminarUn gran abrazo,amiga,estoy con vosotros
Me he alegrado mucho al ver tu comentario MªJosefa, yo creo que me pasa algo parecido a los globos, llenos de aire suben pero explotan cuando menos se espera.
ResponderEliminarYa tengo "Memorias de un montañés" para cuando me entren las ganas de leer.
Carmen, no sé si es entereza o miedo pero necesito llenar las horas.
ResponderEliminar... pero necesito llenar las horas
ResponderEliminarTen cuidado Angeles, estas entrando en un terreno peligroso, las horas se llenan con trabajos, ocupaciones, esfuerzos, nunca recordando. Estos te seguirán en todos los trabajos que hagas. No se puede vivir solo en el recuerdo, es muy peligroso. Sino estoy equivocado, Marco estaba metido en luchas a favor de la comunidad, sustituyele.
Preciosas palabras..se nota que salen desde dentro..un beso desde Murcia..seguimos...
ResponderEliminarSabias palabras las de Luis,cuando llegue el momento (que llegara) en que tu puedas publicar esto sin que te duela el alma, nos lo cuentas, seguro que para entonces te convertirás en nuestra Sherezade la de las Mil y una Noche,y vamos a estar todos pendientes del próximo relato, pero ahora solo va a causarte dolor y añoranza, y para que sufrir mas de la cuenta?. Espera mujer cada cosa a su tiempo.
ResponderEliminarLuis, estoy de acuerdo contigo. El día pasa bien con ocupaciones, pero la noche ... la guardo para recordar. Sustituir a Marcos es imposible, hay que nacer así. Yo le apoyaba en todos sus frentes y luchas, pero las ideas e iniciativas las tomaba él. Ahora siguen el camino de estos pioneros los jóvenes que vienen también empujando con ganas y han cogido las riendas en unos tiempos, también, llenos de dificultades.
ResponderEliminarÁngeles, ya te lo han dicho no te cierres en los recuerdos.
ResponderEliminarEstoy encantada de que quieas compartir con nostros todas tus vivencias pero tienes que hacer algo más ¿vale?
Un abrazo
No se puede vivir de recuerdos, pero yo creo que es más triste vivir sin ellos.
ResponderEliminarLos recuerdos nos hacen sentir vivos, y el recuerdo de las personas a las que quisimos tanto….Padres, maridos, hijos o nietos, al cabo del tiempo, no solo no nos hace sufrir sino que nos sentimos felices de haberlos tenido con nosotr@s y de haber podido compartir sus años de vida, unas veces muchos y otras demasiado pocos, creo que sean los que sean, siempre querríamos que fuesen más.
No sé si existe el destino o es el que nos labramos, no sé si es justo las cosas que suceden, o simplemente pasan por algo.
Solo quiero vivir y evolucionar en una realidad en la que las sensaciones no se me escapen como el agua entre las manos…Solo deseo vivir como real todo cuanto me rodea…y disfrutarlo día a día... Y sobre todo….
¡SEGUIR RECORDANDO CADA MINUTO QUE PASÉ CON ELLA!
Realmente te admiro Trimbo!!!! Pedazo fuerza interior la que tienes!!!! Si los recuerdos te hacen bien... sigue hacia delante.... pero cuida!!!! no caigas en la nostalgia pues no te dejará avanzar y en esta vida estamos para caminar!!! BESITOS Y SALUDITOS MUY CARIÑOSOS DESDE CÁCERES.
ResponderEliminarPD. aHHHHHHHHHHHH!! Ya sabes qué huerta es!!!! Te prometo que nos conoceremos y que nos daremos un buen paseo hasta ella. De paso charlaremos... y seguro que pasamos una buena tarde!!!! BESITOS Y SALUDITOS DESDE CÁCERES.
Eres admirable Trimbolera.Bonito relato el que escribiste allá por el 1972.Recordar es como vivirlo de nuevo y seguramente que te hará bien.Aqui nos tienes,lo leeremos con mucha emoción
ResponderEliminarUn abrazo
No os preocupéis, seguro que me hará bien recordar, reescribir parte de esos cuadernos también es una actividad.
ResponderEliminarLaura, me acuerdo cuando tú mirabas y hacías trabajos en el ordenador de las fotos de Laurita y tu hija te decía: "Haz lo que a ti te apetezca y lo que quieras en cada momento" Tu hija, madre de Laurita, con toda su entereza tenía toda la razón. Hay que hacer lo que en ese momento es una necesidad, os aseguro que el revivir los recuerdos no sólo es una necesidad sino una terapia y un bálsamo. Como dice Marisol "recordar es como vivirlo de nuevo" y eso nunca hace daño.
Chelo, no me cierro en los recuerdos, pero van a ser el norte de mi vida, te aseguro que sí.
Las ocupaciones siguen estando allí cada día y no voy a abandonarlas, seguiré como hasta de ahora, pero la vida ha dado un giro irreversible y si me cortan una pierna, andaré igual pero cojeando.
Liova, daremos ese paseo, ya lo creo que sí ... mira que si cuando nos veamos ya nos conocemos ... !!
Os voy a explicar una tontería sobre mi nombre. Os parecerá una ñoñería que firme "Angelines" a mi edad, pero es el nombre que consta (por error) en la partida de nacimiento. Mi padre quería "Mª de los Angeles". He tenido tantos líos con el nombrecito (yo firmaba Ángeles, que ya directamente pongo Angelines. Os lo explico porque a mi no me gusta nada, pero ahora no voy a cambiarlo. De todas formas Ángeles es el que me gusta y el natural, aunque no el oficial.
ResponderEliminarUna entrada preciosa. ¿Alguna vez te has dedicado a la poesía? ¿A la novela? No sé pra qué pregunto, estoy convencidísimo. Lo he pensado muchas veces, pero esta es la prueba definitiva.
ResponderEliminarQué envidia. Y por cierto, apoyo a los que han escrito. ¿Y si nos enseñas la transfusión que le están inyectando a la charca? Por fin vas a poder volver a hacer esas fotos con vuestro pequeño mar de Lanuza!
En fin, no sé si se puede comparar con cuando murió mi abuelo, pero yo me refugié en la música. Estaba muy unido a él. Ahora yo le recuerdo en las canciones que escuché. No dejo de recordarle, y tampoco creo que sea la solución dejar de hacerlo, solo hay que hacer lo que él quisiera que hicieras: seguir adelante.
http://entredilemas.blogspot.com/2010/10/capitulo-46-amargo-cumpleanos-te-quiero.html
Ya te enseñaré alguna canción. A mí me ayudaron muchísimo aunque al principio en el momento de escucharlas... en fin, aquí te dejo alguna de ellas:
http://www.youtube.com/watch?v=uryAOJj-v4k
No dejas de sorprenderme Trimbolera, cuanto aplomo y serenidad en tus palabras, te admiro muchísimo.
ResponderEliminarYo tambien pienso que tendrias que escribir poemas, te lo digo de verdad, yo leo mucha poesia (es mi otra pasión), y de veras creo que tendrias que escribir algo, poquito a poco, nadie te va a presionar, y quizas publicar con el tiempo un maravilloso librito de poemas
¿No te pareceria un recuerdo bellísimo?.
Ademas es una valvula de escape muy eficaz, y los textos allí quedaran, para siempre...
Piensalo, no es una locura.
Un abrazo.
No podría haber encontrado nunca mejor compañía que la vuestra, pero de eso a escribir poesías en serio ... casi nada !!
ResponderEliminarNo, no, me encuentro muy a gusto en mi palangana, si salto a la piscina seguro que me ahogo; y novelas ... madre mía !! Todo lo más que he hecho ha sido inventar cuentos para que comieran mis hijos cuando eran pequeños.
El blog es el zapato de mi número con el que ando muy cómoda.
No me parece que seas una mujer que se encierre en la melancolía y en sus recuerdos; más bien creo que quieres que Marcos, su vida, su trabajo, su forma de ser, no se pierdan, que todos los que no pudimos conocerlo antes lo conozcamos ahora, hacer que esas huellas de las que hablas se hagan más profundas y duraderas. Pensar que algo tan vivo y tan importante para nosotros desaparece o no existe para el resto del mundo es una de las cargas más difíciles de llevar cuando alguien muere, al menos para mí lo fue. La ausencia se hace más patente cuando sólo la notas tú.
ResponderEliminarExactamente Paz.
ResponderEliminarNo, de ninguna manera me encierro en la melancolía, al revés, me abro al recuerdo y a la vida, las dos cosas unidas para siempre, como el objeto y su sombra.