Bolo es un gato, tiene uñas y como son retráctiles las saca y las esconde con actos reflejos que ni él mismo puede controlar. Trepar por cualquier sitio es lo que le divierte, pero a veces le apetece subir por los pantalones para acomodarse en mis rodillas, entonces tenemos una escaramuza porque los pinchazos finos como alfileres son, de verdad, el mejor resorte para saltar del sillón. Él se debe de preguntar qué me pasa pues no ha hecho nada malo, sólo quería estar conmigo. Y eso no es nada, cuando quiere jugar no distingue una pelota de un pie, aquello que se mueve hay que cazarlo.
La primera vez le cortó las uñas el veterinario y dijimos:
- Eso es muy fácil, se las cortaremos nosotros.
(Por no subir, esperar, etc)
Cuando tocó nos pusimos manos a la obra.
Javi lo sujetaba y yo se las corté ... pero ...
Pero tuvimos que echarle una manta por encima, aguantar sus resoplidos, agarrarlo del cuello ... que horror!
- Se acabó, al veterinario la próxima vez!
Esta mañana he subido, lo han cogido y el muy traidor no ha movido ni un pelo del bigote. Se las han cortado de maravilla, vamos, que se hubiera dejado hacer la manicura completa.
Bolo será un gato, pero no es tonto y sólo deja que manejen sus asuntos los profesionales de cada especialidad. Tú los mimos, el veterinario las uñas, zapatero a tus zapatos.
ResponderEliminarPero es que parece tan fácil!
EliminarYa te darán, ya!
Una vecina mía la muy déspota (con perdón) le hizo arrancar las uñas a su gato persa para que no le arañara los muebles, luego cuando murió decía que estaba depresiva de tanto que lo echaba de menos porque lo quería mucho.
ResponderEliminarBSTS.
El nombre de la operación, "desungulación", ya da para atrás.
EliminarCastralo me dió una pena grande y aún me siento culpable, pero dijo el veterinario que si lo tenía en casa había que hacerlo porque sino se mearía por todo y se escaparía.
Esa operación es sencilla y ni se enteró, además le evitará conflictos, pero quitarles la uñas, pobretes!
Eso te paso por meterte en camisa ajena
ResponderEliminarPues mira, a Javi ya no lo mira igual, no se fía.
EliminarEl pobre pensaría que lo queriais ahogar...Seguro que te ha mirado y pensado...Aprende!!
ResponderEliminarUn beso.
No, no , ni hablar, no quiero aprender.
EliminarLo de cogerlo del cuello, por la nuca, nos enseñó la veterinaria, es la manera que los cogen las madres cuando los trasladan de pequeños.
EliminarDe todas formas no lo volveremos a intentar!
Recuerdo a mi cuñado, dormitando en un sofá y con un gato en el pecho sujetándolo con los brazos cruzados. Se fue incorporando muy despacio y cuando estuvo recto abrió los brazos para que el gato cayera a sus piernas. El gato al notar que no hacía pie sacó sus uñas y trató de agarrarse donde fuera, en este caso en la camisa de mi cuñado que al ser verano, era la única protección que tenia. Unas señoras marcas sanguinolentas fue el resultado de la broma que le quiso gastar al gato.
ResponderEliminarAy, eso si que saben hacerlo bien, en agarrarse y caer son verdaderos especialistas.
EliminarPues se quedaría escamado tu cuñado!
adoro a los gatos, tengo un perro,pero los gatos son mi debilidad
ResponderEliminarme gusta su independencia, y reveldia, ademas de ser preciosos
un beso
Y muy limpios. Bolo cuando sale a la calle por Lanuza o está en el corral siempre sube a hacer sus cosas en la arena de la caja.
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