| Marcos en el Frondón. Los caballos están libres, pero acuden si se les dá pan. |
| Restos de una antigua caseta de pastores en los Cubilares, el Frondón. |
Recuerdo las caminatas que dábamos juntos.
La principal era subir al Frondón ... como si quisiéramos medir fuerzas. No está lejos pero la cuesta es muy fuerte; por la noche, después de la excursión, se me subían las piernas solas en la cama!
Él tiraba delante y me iba esperando por el camino, siempre animándome.Llegar a la cima, admirar el horizonte sentados en la hierba compartiendo el esfuerzo ... es un sentimiento único e inolvidable.
Impresionantes paisajes los que tenemos por nuestro querido Pirineo!!! No me extraña que te acuerdes de estas caminatas y de los ratos reposando sentados en la hierba admirando el panorama. Besos Trimbo!!!!
ResponderEliminarPero la vida pasa !!
EliminarY los recuerdos permanecen y a falta de pan buenas son tortas.
EliminarAngelines,me ha encantado las fotografías.
ResponderEliminarLos recuerdos permanecen siempre....Besos¡guapa!
Los recuerdos son como bombones, tomas uno y te los comerías todos.
ResponderEliminarGracias a esos recuerdos volvemos a vivir los buenos momentos...Tenemos una caja muy grande llena de bombones para ir comiendolos poco a poco:))
ResponderEliminarUn beso.
Y yo me alegro mucho de que estés mejor.
EliminarEl caso es que estos dolorachos nos frenan aunque no queramos y da tiempo a comer bombones de recuerdos y de los otros.