" NADA HAY MÁS NUEVO QUE EL AMANECER DE CADA DÍA " - EMPIEZO EL BLOG EL 3 DE JUNIO DEL 2.010 - (mi refugio)

23/10/11

Laura recuerda a su nieta Laurita ...


HOY HACE UN AÑO QUE MURIÓ LAURITA
Nuestra relación con Laurita fue muy especial, era nuestra primera nieta y siempre la tuvimos a nuestro lado.
Cuando murió, hoy hace un año, al dolor que sentimos al perderla, se unió la impotencia de no haber  podido dar nuestra vida a cambio de la suya. Me daba cuenta que hablaba de ella, como si todavía estuviera viva. Me negaba aceptar que nunca más volvería a verla.
Cuando llegó el día que hubiéramos celebrado su cuarto cumpleaños, (27 de Noviembre) o las primeras Navidades, el día de Reyes….el primer viaje que hicimos  a Jaca sin ella...o al ver a sus compañeros de clase….su ausencia se me hacía insoportable y pensaba que ese dolor punzante que sentía en mi corazón, seria mi compañero constante, durante el resto de mi vida.
Durante este año, he ido elaborando “mi duelo”, sin prisa, dándome el tiempo necesario para aceptar su pérdida.
Siento que con Laurita se fue una parte muy importante de mi vida y guardo muchas cicatrices escondidas, pero procuro recordar los tiempos felices que compartimos, más que la tragedia que nos tocó vivir. El dolor es un precio que a veces tenemos que pagar
cuando se quiere demasiado…..
A pesar de estos recuerdos tan tristes, en mi vida se ha producido un acontecimiento que me está haciendo recobrar la alegría y que la mayor parte de vosotras conocéis:
“Estamos  esperando nuestro primer nieto varón, para los primeros días de noviembre”
Quiero daros otra vez las gracias por vuestra compañía, y todos los comentarios que habéis ido dejando durante este año en el rincón de Laura y enviaros a tod@s un gran abrazo.  
La abuela de Laurita

14 comentarios:

  1. Laura, enhorabuena por ese acontecimiento que se avecina y que pondrá en vuestras vidas alegría e ilusión.

    Las heridas necesitan tiempo para cicatrizar .

    Un abrazo

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  2. Amiga mía, comprendí tu dolor desde el primer momento. El de los padres es infinito. El de los abuelos es igual pero además se suma el sufrimiento por los hijos, en este caso tu hija Laura. La entereza también tiene un precio. Hemos hablado muchas veces de ésto y seguiremos. Hoy es un día triste. Muchos abrazos y dale la vuelta el dolor de la pérdida de Laurita para sonreir ante la llegada de Víctor.

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  3. Laura en este día quiero estar contigo, desearía que mi abrazo llegara a ti y a todos los que la queríais,su recuerdo te va a acompañar hasta el día en que vayas junto a ella, pero a medida que pasa el tiempo en vez de provocarte lagrimas te va a provocar sonrisas.Enhorabuena por la llegada de Victor, seguro que su espera os sera la mar de gratificante.Un abrazo muy fuerte, de todo corazón.

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  4. TRIMBO!!!!! GUAPA mi niña!!!!Dura la via, eh??? pero que muy dura y lo peor que muchas preguntas sin reespuesta!!! Ya verá como la vida os trae una alegría con la llegada del primer nieto... ya verás que sñi... y aunque nunca se olvide lo anterior queda la alegría del presente... que siempre señala un futuro mejor!!!!

    BESITOS Y SALUDITOS DE INCIPIENTE FRÍO DESDE CÁCERES.

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  5. La vida a veces nos da unos mazazos impresionantes, aunque también parece que nos alegra nuestro dolor.
    Esa nueva vida será una alegría.
    Un abrazo de corazón.

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  6. Laura,estoy con vosotros.
    La vida es así y ahí que seguir adelante.
    Qué bonita,Laurita,en la fotografia es una estrella muy bonita.Un beso

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  7. La vida cuando se tuerce es muy dura, pero muy dura. Pero como decimos por esta tierra "nunca llueve que no deje de parar"

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  8. Un beso lleno de cariño y mi profunda admiración por tu manera de afrontar esta ausencia. Un beso, Laura, también para tus hijos y la pequeña Lucía.

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  9. DE PAZ, NUESTRA ENCANTADORA CUENTACUENTOS.
    Lucía estaba aburrida, no sabía por qué, pero se aburría. Sus papás y sus abuelos jugaban con ella, le contaban cuentos, le cantaban canciones…. Y ella los quería mucho, muchísimo y era muy feliz con ellos, pero sentía que le faltaba algo.
    Una noche, cuando estaba a punto de dormirse, una estrella entró por su ventana y se convirtió en el Hada Azul que ella recordaba del cuento de Pinocho.
    ¡No podía creerlo! “Te he observado desde mi palacio en las nubes y veo que estás triste. Como eres una niña muy buena he decidido concederte un deseo, el que tú quieras. Puedes pedirme lo que más desees”.
    Lucía se quedó pensando un momento, pero estaba tan nerviosa que no podía tomar una decisión y así se lo dijo al Hada. “No te preocupes- le respondió-. Volveré mañana a esta misma hora; puedes pensarlo hasta entonces”. Y, convertida de nuevo en estrella, salió por la ventana, del mismo modo que había llegado.
    Esa noche Lucía apenas pudo dormir tratando de hacer una buena elección. “¿Y si pido el cuento de princesas que vimos la abuela y yo en la librería. Tenía unos dibujos preciosísimos y se convertía en un castillo de verdad. ¡Estaría entretenida mucho tiempo, es una idea estupenda. Claro que… al principio sería muy divertido, pero después de leerlo unas cuantas veces ya me lo sabría de memoria y no tendría tanta gracia… Mejor pienso en otra cosa”.
    “¡Puedo pedirle una muñeca, una grande con muchos vestidos y con una cuna y una bañera. Seguro que así no me aburro nunca, la cambiaría de ropita, le daría la comida, la sacaría de paseo… Pero, ahora que lo pienso, tendría que hacerlo yo todo, la muñeca no me va a contestar, ni va a decirme lo que le gusta y lo que no, ni me va a querer, ni a preocuparse por mí… No, mejor pienso otra cosa”.
    “¡Sí, sí, ya lo tengo!. ¡Un perro, quiero un perro de verdad!. Él sí me hará compañía, jugaríamos juntos siempre, nos querríamos un montón. Yo lo sacaría a pasear en verano y en invierno, lo bañaría, le pondría agua y comida, lo llevaría al veterinario y me quedaría con él cuando papá y mamá fuesen a sitios a los que no se puedan llevar perros. ¡Huy!, dicho así no suena tan genial. Además el perro se hará mayor más deprisa que yo y se le quitarán las ganas de jugar y me quedaré sola otra vez. Voy a pensar en otra cosa”.
    Y poco a poco se fue quedando dormida.
    Al día siguiente no paró de darle vueltas, no sabía qué deseo pedir y se le agotaba el tiempo. Era una oportunidad extraordinaria y no quería desperdiciarla así como así.
    Cuando se hizo de noche se presentó de nuevo el Hada Azul. “Hola Lucía, ¿ya has sabes lo que vas a pedirme?”.
    “La verdad es que no, tengo un lío enorme. Quiero algo que me haga compañía, con quien pueda jugar, a quien pueda cuidar y querer, pero también que me cuide y me quiera a mí, que nunca se acabe y que no sea siempre igual”.
    “Sí que es difícil- contestó el Hada- pero habíamos hecho un trato, tienes que decidirte ya”.
    Era imposible, Lucía no daba con la respuesta, era una decisión demasiado importante. De pronto su mirada tropezó con una foto suya y de su hermana Laura. “¡Ya lo sé, ya lo sé!. Ya estoy segura de lo que quiero!”. “¿Sí? ¿y qué es”- preguntó el Hada intrigada.
    “Quiero ser hemana mayor, quiero portarme con mi hermano como Laura se portó conmigo, quiero ensañarle muchas cosas, como ella me enseñó a mí, jugar juntos y querernos mucho. Es mi mayor deseo”.
    “¡CONCEDIDO”- respondió el Hada mientras agitaba en el aire su varita.

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  10. Pero de este bonito cuento todavía no tenemos el final feliz, parece ser que será la semana próxima; todos sabemos que hay cosas que aunque se deseen mucho, hay que tener un poquito de paciencia y saber esperar. Por supuesto la llegada de un hermanito es algo maravilloso y Lucía espera impaciente, mientras va preparando los juguetes, la cuna, las ropitas y apoya su cabeza en la tripita de mamá para sentir como Víctor da pataditas.
    Ya sabe que un bebé da bastante trabajo y que hay que cuidarlo mucho, pero como ve a sus papás y a sus abuelos tan contentos, está segura que pidio al hada el mejor regalo, para ella y para toda la familia.

    PAZ, HA ESCRITO ESTE PRECIOSO CUENTO para dejarlo en el comentario nº 1000, “DEL RINCÓN DE LAURA”,
    He querido dejarlo aquí, junto al recuerdo de Laurita, porque a nuestra primera nieta, siempre la recordaremos con todo nuestro amor de abuelos, ella sabe que aunque nadie pueda llenar el vacío que ella dejó, con Lucía y Victor, volvermos a sonreir de nuevo y seguro que desde el cielo, se alegra de vernos recobrar la ilusión y las ganas de vivir que perdimos cuando ella se fue, de una forma tan inesperada como injusta.
    Y también sabe que como siempre, cuando me acuesto y le doy un beso a la foto que tengo en mi mesilla, la abuela le seguira diciendo: “TE QUIERO MI NIÑA”

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  11. Estoy segura que Lucía le hablará a Víctor de su hermana Laura, le contará lo que hacían juntos y, a través de ellos dos, Laurita estará más presente que nunca pero, además, será una presencia alegre, que es lo mejor de todo. Y este cuento no tiene fin, es un continuará.

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  12. Gracias Paz. Hace unos días te dije que me gustaría oír los cuentos que le cuentas a Ber. Seguro que son todos igual de bonitos y con un final muy feliz.
    Por supuesto que este va a continuar y estará lleno de momentos alegres y divertidos. Como a ella le gustará que sea.
    Un abrazo grande, grande....

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  13. Hola Laura. Hace unos minutos que he descubierto tu blog, y te aseguro que me ha marcado. Sé que para mí será algo especial de ahora en adelante en mi vida. Ahora mismo tengo el corazón encogido y mis ojos parecen cascadas, no sabes como siento que Laurita se fuese. La vida es injusta por no decir algo mucho peor. No la conocí ni tampoco te conozco a ti, pero he leído muchas entradas, tienes muchísimas... y es como si te conociese desde que era pequeña al igual que a ella. Era una niña preciosa y con mucha razón estabais orgullosos de ella. Yo no se qué es perder una nietecita, tengo tan solo 18 años. Pero sí, por desgracia he perdido a mis dos tios, a mi yayo hace poco, y casi a mi padre hace dos años. No es lo mismo pero se lo que duele, y lo siento en el alma de verdad, no nos conocemos pero me gustaría, si tu quieres, poder compartir pequeñas cosas de mi vida contigo a través del correo. Te dejo mi correo por si te parece bien. Muchisimos besos

    - mariagomez4b@gmail.com

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    Respuestas
    1. Querida María: Me ha emocionado mucho las hermosas palabras que me dedicas y sobre todo las referentes a mi amada Laurita. El tiempo va curando las heridas y el dolor se hace más soportable, aunque “mi niña” como yo la llamaba, está conmigo en todos los momentos.
      Cuando nos hacemos mayores, es ley de vida que hayamos perdido muchos seres queridos, pero nada es comparable a la pérdida de una nieta que tenía toda la vida por delante. Nuestro único consuelo es que siempre fue una niña muy feliz y no tuvo ningún sufrimiento, ya que su estancia en el Hospital fue tan corta, que para ella fue casi como un juego.
      Tengo otros dos nietos preciosos, Víctor tiene ahora 6 meses y está todo el día conmigo, también tengo la suerte de tener una familia unida y todos somos una piña cuando surge algún problema. Ya ves, a pesar de todo, le doy gracias a Dios todos los días, creo que desde que ELLA nos falta, he aprendido a valorar mucho más lo bueno que me ha dado la vida.
      Eres muy joven y ya has pasado por momentos duros, pero si los ves de forma positiva eso ayuda a madurar y a enfrentarte sin miedo al porvenir.
      He visto que tienes un Blog, aunque en estos momentos no me queda mucho tiempo libre, procuraré hacerte alguna visita, para saber de ti.
      Pienso que en general, hay muchísimos jóvenes con grandes valores y tú eres una prueba de ello, por eso te deseo lo mejor y que se cumplan todos tus sueños.
      Un abrazo muy grande.

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